
Las tortillas con azúcar y canela son un clásico reconfortante que evoca recuerdos de la infancia para muchos. Este dulce sencillo, hecho con tortillas de harina, azúcar y canela, es un placer perfecto para el desayuno, la merienda o incluso como postre ligero. Sin embargo, lograr una textura perfecta puede ser un desafío, ya que la canela, con su textura ligeramente abrasiva, puede secar las tortillas y hacerlas quebradizas.
Afortunadamente, existen varios trucos que se pueden emplear para evitar que la canela afecte negativamente la textura de estas deliciosas tortillas. Desde la elección de la canela adecuada hasta la forma de aplicarla y el tipo de tortilla utilizada, cada detalle cuenta. En este artículo, exploraremos las mejores técnicas para obtener tortillas con azúcar y canela suaves, esponjosas y absolutamente irresistibles.
El tipo de canela importa
La canela que utilices hará una diferencia notable en el resultado final. Existen dos tipos principales: la canela de Ceilán (también conocida como canela verdadera) y la canela Cassia (la más común y económica). La canela Cassia, aunque más aromática, contiene más cumarina, un compuesto que puede contribuir a una textura más seca en las tortillas.
Optar por la canela de Ceilán, aunque es más cara, puede ayudarte a mantener la tortillas más blandas y con una textura más agradable. Si solo tienes canela Cassia, no te preocupes, puedes mitigar su efecto utilizando una cantidad moderada y combinándola con otros ingredientes que aporten humedad.
Además de la variedad, la canela molida fresca tiene más sabor y es menos absorbente que la canela que lleva tiempo almacenada. Por lo tanto, comprar la canela entera y molerla en el momento de usarla es un plus para obtener un mejor aroma y textura.
La humedad, la clave del éxito
La humedad es esencial para evitar que la canela seque las tortillas. Una técnica efectiva es rociar ligeramente las tortillas con agua o leche antes de espolvorear el azúcar y la canela. Esto crea una ligera capa de humedad que ayuda a que los ingredientes se adhieran mejor y evita que la canela absorba la humedad de la tortilla.
Otro truco consiste en utilizar mantequilla derretida en lugar de aceite para untar las tortillas. La mantequilla aporta sabor y humedad, creando una textura más rica y suave. Experimenta con la cantidad de líquido; demasiada humedad puede hacer que las tortillas se rompan, mientras que poca no logrará el efecto deseado.
Una alternativa interesante es humedecer ligeramente el azúcar antes de mezclarlo con la canela. Esto crea una especie de «pasta» que se distribuye más uniformemente y ayuda a retener la humedad en la tortilla.
La temperatura es fundamental
La temperatura de las tortillas también juega un papel importante. Es ideal trabajar con tortillas que estén ligeramente tibias o a temperatura ambiente, ya que son más flexibles y absorben mejor los sabores. Evita usar tortillas frías directamente del refrigerador, ya que pueden volverse quebradizas al manipularlas.
Calentar ligeramente las tortillas antes de untarlas con mantequilla y espolvorear la mezcla de azúcar y canela puede ayudar a que los ingredientes se incorporen de manera más uniforme. Esto también ayuda a que el azúcar se derrita ligeramente, creando una capa caramelizada y deliciosa.
Una vez que hayas preparado las tortillas, hornéalas o cocínalas en una sartén a fuego medio-bajo. Una temperatura demasiado alta puede secarlas rápidamente, mientras que una temperatura demasiado baja puede hacer que la canela no se pegue bien.
El tipo de tortilla también cuenta

No todas las tortillas son iguales. Las tortillas hechas con harina de trigo integral tienden a ser más secas y quebradizas que las hechas con harina de trigo refinada. Opta por tortillas de harina de trigo suaves y flexibles para obtener mejores resultados.
Las tortillas más gruesas también tienden a mantener mejor la humedad que las tortillas delgadas. Esto se debe a que tienen más masa para absorber los sabores y resistir el efecto secante de la canela.
Si tienes acceso, las tortillas hechas en casa suelen ser la mejor opción, ya que puedes controlar los ingredientes y la textura. Asegúrate de utilizar una receta que produzca tortillas suaves y elásticas.
La técnica de enrollado y cocción
La forma en que enrolles las tortillas también puede afectar la textura final. Enrollarlas de forma apretada, pero sin forzar la masa, ayuda a que la forma se mantenga durante la cocción. Un enrollado demasiado flojo puede hacer que las tortillas se desenrollen y la canela se disperse.
Al cocinarlas en la sartén, evita sobrecocinarlas. Deben estar doradas y ligeramente crujientes por fuera, pero suaves y esponjosas por dentro. Controla la temperatura y voltea las tortillas con cuidado para evitar que se rompan.
Servir las tortillas inmediatamente después de cocinarlas es crucial, ya que a medida que se enfrían, pueden perder su textura suave y volverse más quebradizas. Disfrútalas con una taza de café o chocolate caliente para una experiencia aún más placentera.
Conclusión
Lograr tortillas con azúcar y canela suaves y deliciosas requiere atención a detalle y una comprensión de cómo la canela puede afectar la textura. Elegir el tipo correcto de canela, mantener la humedad adecuada, controlar la temperatura, usar el tipo de tortilla adecuado y aplicar la técnica de enrollado y cocción correctas son factores clave para el éxito.
Con un poco de práctica y experimentación, podrás dominar el arte de hacer tortillas con azúcar y canela perfectas cada vez. Recuerda que la clave está en equilibrar los ingredientes y adaptar las técnicas a tus preferencias personales para crear un dulce que deleite tus sentidos.