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Qué pasos seguir para hacer tortillas tradicionales en masa a mano

11/04/2025
Mujer prepara tortillas en cocina tradicional

La tortilla es un pilar fundamental de la gastronomía mexicana, un alimento que trasciende generaciones y regiones. Su versatilidad es inigualable, pudiendo acompañar desde los platos más sencillos hasta las creaciones culinarias más elaboradas. Dominar el arte de hacer tortillas a mano, requiere paciencia y práctica, pero la recompensa de disfrutar una tortilla recién hecha, tibia y con un sabor auténtico, es inmensa.

Este blog está dedicado a revivir la tradición de elaborar tortillas de maíz de manera artesanal. Compartiremos cada paso, desde la elección del maíz hasta el momento de cocinarlas en el comal, con el fin de que puedas disfrutar de este icónico platillo en su forma más pura y deliciosa. No se trata solo de una receta, sino de conectar con nuestras raíces y honrar el legado culinario de México.

El Maíz: La Base de Todo

La calidad del maíz es crucial para obtener una tortilla sabrosa. Busca un maíz criollo, de grano entero y preferiblemente de variedades locales. Evita el maíz procesado o pre-cocido, ya que estos suelen tener aditivos y no ofrecen el mismo sabor ni textura. Experimenta con diferentes tipos de maíz para descubrir tus favoritos y encontrar la combinación perfecta para tus tortillas.

El proceso de nixtamalización es esencial para liberar los nutrientes del maíz y permitir que se forme la masa. Consiste en cocinar el maíz en agua con cal durante un periodo determinado, seguido de un lavado y molienda. Este proceso transforma el maíz, haciéndolo más digestible y aportando un sabor característico.

Una vez nixtamalizado, es hora de moler el maíz. Tradicionalmente, se utiliza un metate, una piedra volcánica donde se muele el maíz con una mano. Hoy en día, existen molinos eléctricos que facilitan esta tarea, aunque el sabor suele ser ligeramente diferente al obtenido con el metate.

La Masa Perfecta: Textura y Consistencia

La consistencia de la masa es fundamental. Debes buscar una masa suave, húmeda pero no pegajosa, que se desmorone ligeramente al tacto. Si la masa está muy seca, añade un poco de agua; si está muy húmeda, agrega un poco de harina de maíz. La práctica te ayudará a encontrar el punto perfecto.

Amasa la masa con las manos durante unos minutos para desarrollar el gluten y obtener una textura aún más homogénea. Este paso es importante para que las tortillas sean flexibles y no se rompan al cocinarlas. Incorpora aire a la masa amasando vigorosamente.

Para mantener la masa fresca y evitar que se seque, cúbrela con un paño húmedo o guárdala en un recipiente hermético en el refrigerador. Si la masa se enfría demasiado, déjala reposar a temperatura ambiente antes de usarla.

Formando las Tortillas: El Toque Artesanal

Manos moldean tortillas en cocina cálida

Comienza tomando una porción de masa del tamaño de una naranja pequeña. Forma una bola con las palmas de tus manos y aplástala suavemente entre tus manos, comenzando desde el centro hacia los bordes. Utiliza una presión uniforme para obtener una tortilla de grosor consistente.

Es importante usar un paño de cocina o papel encerado entre tus manos y la masa para evitar que se pegue. Practica la técnica de presionar y rotar la masa hasta obtener un círculo delgado y uniforme. No te desanimes si las primeras tortillas no son perfectas, la práctica hace al maestro.

Si tienes un tortillero de madera, puedes usarlo para ayudarte a darle forma a las tortillas de manera más rápida y eficiente. Coloca la masa en el tortillero y presiona con la tapa superior para aplastarla.

Cocinando las Tortillas: El Comal Caliente

Calienta un comal de hierro fundido o teflón a fuego medio-alto. Es importante que el comal esté bien caliente antes de comenzar a cocinar las tortillas. Una temperatura adecuada asegura que las tortillas se cocinen de manera uniforme y se inflen ligeramente.

Coloca la tortilla sobre el comal caliente y cocina durante unos 30-60 segundos por cada lado, o hasta que aparezcan algunas manchas doradas y ampollas. Utiliza una espátula para voltear la tortilla con cuidado.

Una vez cocidas, las tortillas deben estar suaves, flexibles y ligeramente infladas. Envuelve las tortillas cocidas en un paño limpio para mantenerlas calientes y húmedas hasta el momento de servir.

Conclusión

Elaborar tortillas tradicionales a mano es una experiencia gratificante que te conecta con la cultura y las tradiciones mexicanas. Aunque requiere práctica y dedicación, los resultados valen la pena: tortillas frescas, sabrosas y llenas de sabor. No te rindas si las primeras tortillas no salen perfectas, recuerda que la práctica es la clave.

Ahora que conoces los pasos esenciales, te animamos a experimentar con diferentes tipos de maíz, técnicas de amasado y métodos de cocción. Despierta tu creatividad y disfruta del proceso de crear tus propias tortillas caseras. ¡Buen provecho!