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Cómo preparar la masa de tortillas para frijoles paso a paso

08/02/2026
Manos crean masa tradicionalmente

Las tortillas con frijoles son un plato ancestral en la gastronomía mexicana, un símbolo de sustento y tradición. Más que una simple comida, representan la unión familiar y la riqueza de nuestros ingredientes. La base de todo, la tortilla perfecta, comienza con una masa bien preparada, el corazón de este delicioso platillo.

El secreto de unas tortillas suaves y sabrosas reside en la calidad de la masa y el cuidado en su elaboración. Dominar la técnica de preparar la masa no solo te permitirá disfrutar de unas tortillas con frijoles excepcionales, sino que también abrirá un mundo de posibilidades para explorar otros platillos típicos mexicanos. Con este paso a paso, descubrirás que no es tan difícil como parece y podrás replicar el sabor de casa.

Elige el maíz adecuado

La elección del maíz es fundamental para obtener una masa de calidad. Lo ideal es utilizar maíz cacahuazintle, un tipo de maíz blanco específico para tortillas que ofrece una textura y sabor superiores. Puedes encontrarlo en grano o ya nixtamalizado, es decir, cocido y tratado con cal.

Si optas por el maíz en grano, el proceso de nixtamalización requiere tiempo y paciencia. Esta técnica, milenaria, libera los nutrientes del maíz y facilita su molienda, además de mejorar su sabor. Asegúrate de usar cal de buena calidad y seguir las proporciones correctas para evitar que la masa quede amarga.

Si prefieres ahorrar tiempo, el maíz nixtamalizado es una excelente opción, disponible en la mayoría de los mercados y tiendas de productos mexicanos. Verifica que tenga un buen olor y una textura fresca, evitando aquellos que parezcan secos o fermentados. La calidad del maíz se traduce directamente en el sabor final de tus tortillas.

Nixtamalización (Si usas maíz en grano)

La nixtamalización es un proceso que implica cocer el maíz con cal para ablandarlo y facilitar su molienda. La proporción usual es de 1 kg de maíz por 2-3 litros de agua y 25-30 gramos de cal. Es importante no exceder la cantidad de cal, ya que podría afectar negativamente el sabor final.

Una vez que el maíz esté cubierto y la cal disuelta, se lleva a hervor y se cocina a fuego medio durante aproximadamente 30-60 minutos, o hasta que la piel del grano se desprenda fácilmente. Durante la cocción, es importante remover ocasionalmente para evitar que se pegue al fondo de la olla.

Después de la cocción, se deja reposar el maíz en su propio agua durante al menos 12 horas, conocido como el «remojo». Este paso es crucial para que el maíz absorba completamente los minerales de la cal y desarrolle su textura ideal. El tiempo de reposo puede extenderse hasta 24 horas para un mejor resultado.

Molienda de la masa

La molienda es el paso donde transformamos el maíz nixtamalizado en la masa suave y maleable que necesitamos. Tradicionalmente se hace en un metate, un instrumento de piedra volcánica que requiere habilidad y práctica. Sin embargo, puedes usar un molino de nixtamal o un procesador de alimentos potente.

Si utilizas un molino de nixtamal, al principio puede ser un poco denso y necesitarás agregar agua poco a poco hasta obtener la consistencia deseada. Si usas un procesador de alimentos, trabaja en pequeñas cantidades para evitar sobrecalentar el motor y añade agua gradualmente para lograr una masa homogénea.

La masa ideal debe ser suave, elástica y ligeramente húmeda. Si está demasiado seca, añade un poco más de agua. Si está demasiado pegajosa, agrega un poco de harina de maíz (masa harina) para equilibrar la consistencia. La experiencia te ayudará a encontrar el punto justo.

Amasado y reposo de la masa

Cocina cálida, tortillas y manos creativas

Una vez molida, es crucial amasar la masa para desarrollar su gluten y mejorar su textura. Amásala con las manos durante unos 5-10 minutos, incorporando aire y trabajando la masa hasta que se sienta suave y elástica al tacto. Este paso es similar al amasado del pan.

Después de amasar, es importante dejar reposar la masa cubierta con un paño húmedo durante al menos 30 minutos. Este reposo permite que los granos de maíz se hidraten completamente y que la masa se relaje, lo que facilitará su manejo y estirado para formar las tortillas.

El reposo también permite que se desarrollen aún más los sabores del maíz. Observarás que la masa se vuelve más plástica y fácil de trabajar, lo que se traducirá en tortillas más suaves y deliciosas.

Formado y cocción de las tortillas

Con la masa reposada, ¡es hora de formar las tortillas! Toma una porción de masa del tamaño de una pelota de golf y colócala entre las palmas de tus manos, aplanándola suavemente hasta obtener un círculo de aproximadamente 10-12 cm de diámetro. Puedes usar un rodillo si lo prefieres, pero lo tradicional es a mano.

Calienta un comal o sartén de hierro fundido a fuego medio-alto. Una vez caliente, coloca la tortilla sobre el comal y cocina durante aproximadamente 30-60 segundos por cada lado, o hasta que aparezcan algunas burbujas y se empiecen a dorar ligeramente. El comal debe estar lo suficientemente caliente para que la tortilla se cocine rápido, pero no tanto como para quemarla.

El tiempo de cocción puede variar dependiendo del grosor de la tortilla y la temperatura del comal. Una vez cocidas, envuélvelas en un paño limpio para mantenerlas calientes y suaves. ¡Ahora están listas para ser disfrutadas con tus frijoles! La práctica te hará perfeccionar esta técnica.

Conclusión

Preparar la masa de tortillas para frijoles es un acto de conexión con nuestras raíces y una expresión de amor por la cocina tradicional mexicana. Si bien puede parecer laborioso al principio, con la práctica y siguiendo estos pasos, lograrás dominar la técnica y disfrutar de tortillas auténticas y deliciosas.

No temas experimentar con diferentes tipos de maíz y ajustar las cantidades de agua y cal según tu gusto personal. Recuerda que cada región de México tiene sus propias particularidades en la preparación de la masa, por lo que puedes adaptar la receta a tu paladar y a los ingredientes disponibles. La recompensa será un plato lleno de sabor y tradición, compartido con tus seres queridos.