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Cómo preparar churros de tortilla en receta tradicional española

14/10/2025
Churros dorados

Los churros de tortilla, a diferencia de los churros clásicos que se sirven con chocolate, son una pequeña delicia culinaria tradicional de algunas regiones de España, particularmente Castilla y León y Madrid. Se elaboran con una masa simple a base de harina, agua y sal, que se fríe en forma de espiral y se espolvorea con azúcar. Su particularidad reside en la forma de consumirlos: no se mojan en chocolate, sino que se disfrutan como un aperitivo salado, a menudo acompañando a una caña o un vino.

Esta receta, transmitida de generación en generación, es un símbolo de la gastronomía más auténtica y sencilla. Aunque su apariencia pueda parecer modesta, su sabor crujiente por fuera y tierno por dentro, junto con un toque de sal que realza todos los aromas, lo convierte en una experiencia inolvidable. Aprender a hacer churros de tortilla es, en definitiva, adentrarse en la cultura española y conectar con sus raíces más profundas.

Ingredientes Necesarios

La calidad de los ingredientes es crucial para obtener unos churros de tortilla perfectos. Necesitarás 250 gramos de harina de trigo, 250 ml de agua, una pizca de sal, aceite de oliva virgen extra para freír y azúcar para espolvorear. Es importante utilizar una harina que no sea de repostería, ya que la de fuerza ayuda a conseguir una textura más crujiente. La cantidad de sal debe ser moderada, ya que el objetivo es realzar el sabor, no salarlos excesivamente.

El agua debe estar a temperatura ambiente, facilita la integración de los ingredientes y evita que la masa quede demasiado elástica. El aceite de oliva virgen extra no solo aporta un sabor delicioso, sino que también permite freír a una temperatura más alta sin que se queme, obteniendo así un dorado perfecto. Para obtener los mejores resultados, procura utilizar aceite recién puesto.

En cuanto al azúcar, puedes elegir entre azúcar blanco normal o azúcar glas, según tus preferencias. El azúcar glas proporciona un acabado más delicado y uniforme, mientras que el azúcar blanco aporta un toque más crujiente. Lo importante es espolvorearlo generosamente sobre los churros recién fritos para que se adhiera bien.

Elaboración de la Masa

El proceso de elaboración de la masa es relativamente sencillo, pero requiere de cierta técnica para conseguir la consistencia adecuada. En un cazo, pon a calentar el agua con la sal hasta que empiece a hervir. Una vez que hierva, retira del fuego e incorpora de golpe la harina, removiendo vigorosamente con una cuchara de madera para evitar que se formen grumos.

Continúa removiendo sin parar hasta que la masa se despegue de las paredes del cazo y forme una bola homogénea. Este paso es fundamental, ya que determinará la textura final de los churros. Si la masa queda demasiado pegajosa, añade un poco más de harina, poco a poco, hasta alcanzar la consistencia deseada.

Deja que la masa se enfríe completamente antes de usarla. Esto permitirá que se asiente y facilitará su manipulación. Una vez fría, puedes introducirla en una manga pastelera con una boquilla de estrella (o usar una churrera) para darle la forma típica de los churros de tortilla.

Fritura Perfecta

Churros dorados brillan, deliciosos y cálidos

El secreto de unos churros de tortilla crujientes radica en la temperatura del aceite. Calienta abundante aceite de oliva virgen extra en una sartén honda o freidora hasta alcanzar los 180-190°C. Es importante no sobrecargar la sartén para que el aceite mantenga su temperatura y los churros se frían uniformemente.

Introduce en el aceite los churros, que habrás ido formando con la manga pastelera directamente sobre un papel de horno para poderlos pasar fácilmente a la sartén. Fríe por tandas, dándoles la vuelta a mitad de fritura para que se doren por ambos lados. El tiempo de fritura dependerá del grosor de los churros, pero generalmente oscila entre los 2 y 3 minutos.

Una vez que estén dorados y crujientes, retíralos del aceite con una espumadera y colócalos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa. Inmediatamente después, espolvorea generosamente con azúcar mientras aún estén calientes.

Consejos Adicionales y Variaciones

Para obtener unos churros de tortilla aún más sabrosos, puedes añadir un poco de pimentón dulce a la masa. Esto le dará un toque ahumado y ligeramente picante que combina a la perfección con su textura crujiente. También puedes experimentar con diferentes tipos de azúcar, como azúcar moreno o azúcar de coco, para variar el sabor.

Si prefieres una versión más ligera, puedes hornear los churros en lugar de freírlos. Para ello, precalienta el horno a 200°C, coloca los churros sobre una bandeja de horno forrada con papel de hornear y hornéalos durante unos 15-20 minutos, o hasta que estén dorados y crujientes. Sin embargo, ten en cuenta que la textura no será exactamente la misma que la de los churros fritos.

Finalmente, recuerda que la práctica hace al maestro. No te desanimes si los primeros churros no te salen perfectos. Con un poco de paciencia y perseverancia, pronto podrás disfrutar de esta deliciosa especialidad española en casa.

Conclusión

Los churros de tortilla son mucho más que una simple receta; representan una forma de vida, una tradición que se comparte en familia y con amigos. Su preparación, aunque sencilla, encierra un profundo significado cultural y gastronómico. Ofrecer unos churros de tortilla caseros es una muestra de cariño y hospitalidad.

En definitiva, animo a que todos os atreváis a preparar esta receta tradicional española. No solo disfrutaréis de un bocado delicioso, sino que también conectaréis con las raíces de una cultura rica en sabores y aromas. La satisfacción de hacerlos uno mismo y compartirlos con los seres queridos es inigualable.