
La tortilla española, ese plato omnipresente en bares y hogares, es mucho más que una simple combinación de huevos y patatas. Su preparación, aunque aparentemente sencilla, esconde secretos y técnicas que pueden marcar la diferencia entre una tortilla aceptable y una absolutamente deliciosa. Tradicionalmente elaborada en sartén, hoy exploramos una alternativa rápida y práctica: la tortilla al microondas.
Esta opción no solo ahorra tiempo, sino que también reduce la cantidad de grasa utilizada, haciendo que sea una opción más ligera sin sacrificar el sabor. Si bien algunos puristas pueden fruncir el ceño, la tortilla al microondas es una solución ideal para comidas rápidas, estudiantes o simplemente para aquellos que buscan una forma conveniente de disfrutar de este clásico.
Preparación de los ingredientes
El punto de partida para una buena tortilla, sea cual sea el método de cocción, reside en la calidad de sus ingredientes. Opta por huevos frescos de gallinas camperas, si es posible, y patatas que sean adecuadas para freír, como la variedad Monalisa o Kennebec. La proporción ideal suele ser tres patatas medianas por cada cuatro huevos, pero esto puede ajustarse según el gusto personal.
La clave para unas patatas tiernas en la tortilla al microondas es cortarlas en cubos pequeños y uniformes. La uniformidad asegura que se cocinen de manera pareja en el microondas y evita que algunas partes queden duras mientras otras se deshacen. Luego, es importante secar bien las patatas con papel de cocina, para evitar que la tortilla quede acuosa.
Es fundamental sazonar tanto las patatas como los huevos con sal al gusto antes de combinarlos. Recuerda que la sal realza los sabores y es más fácil integrarla bien en esta etapa que después de la cocción. Una pizca de pimienta negra recién molida también puede añadir un toque especial.
Cocción de las patatas
La cocción de las patatas en el microondas es sorprendentemente rápida y sencilla. Coloca los cubos de patata en un recipiente apto para microondas, añade una cucharadita de aceite de oliva y cubre con un plato o film transparente. Esto ayuda a que las patatas se cocinen al vapor y queden más tiernas.
Cocina las patatas a máxima potencia durante unos 8-10 minutos, removiendo a mitad de tiempo para asegurar una cocción uniforme. El tiempo exacto dependerá de la potencia de tu microondas y del tamaño de los cubos de patata, así que verifica regularmente la textura. Deben estar blandas, pero no deshechas.
Una vez que las patatas estén cocidas, escúrrelas bien para eliminar el exceso de humedad. Este paso es crucial para evitar que la tortilla quede empapada. Deja que se enfríen un poco antes de mezclarlas con los huevos batidos.
Mezcla y cocción de la tortilla

En un bol aparte, bate los huevos con un tenedor o varillas hasta que estén bien integrados. No es necesario batirlos en exceso, ya que esto puede hacer que la tortilla quede demasiado aireada y se desinfle al cocinar. Añade las patatas cocidas y escurridas a los huevos batidos.
Revuelve suavemente para combinar los ingredientes. Ahora, elige un recipiente apto para microondas, preferiblemente redondo, y úntalo con un poco de aceite de oliva para evitar que la tortilla se pegue. Vierte la mezcla de huevos y patatas en el recipiente.
Cocina la tortilla en el microondas a potencia media-alta durante 3-4 minutos. Asegúrate de que el recipiente sea lo suficientemente grande para evitar que la mezcla se derrame durante la cocción. Es importante observar la tortilla durante el proceso y ajustar el tiempo según sea necesario.
Técnicas para un mejor acabado
Para conseguir una tortilla al microondas con un aspecto más dorado, puedes rociar un poco de pimentón dulce por encima antes de cocinarla. El pimentón no solo añade color, sino también un sabor ahumado ligeramente característico. También funciona espolvorear un poco de queso rallado, pero esto ya es cuestión de gustos.
Tras los primeros minutos de cocción, si ves que la tortilla aún está muy líquida, puedes añadir unos segundos de cocción en intervalos de 30 segundos, comprobando entre cada uno hasta que esté a tu gusto. La clave está en no sobre cocinarla, para que no quede seca.
Para voltear la tortilla y asegurarte de que se cocina de manera uniforme, puedes usar un plato plano como ayuda. Coloca el plato sobre el recipiente con la tortilla y, con cuidado, invierte la tortilla en el plato. Luego, deslízala de nuevo al microondas para cocinar el otro lado.
Conclusión
Como hemos visto, preparar una tortilla española en el microondas es mucho más fácil de lo que muchos creen. Si bien el resultado es diferente a la tortilla tradicional, puede ser una alternativa rápida, saludable y sorprendentemente deliciosa para disfrutar de este plato emblemático.
No dudes en experimentar con diferentes ingredientes y técnicas para personalizar tu tortilla al microondas. Añade cebolla, pimientos, chorizo o lo que más te guste para crear una versión única y adaptada a tus preferencias. La cocina es un arte, ¡y la tortilla es un lienzo en blanco!